El abrazo

Por fin podía ver a mi familia, había llegado esa fase.
Mi madre vino en coche a buscarme para llevarme a la aldea a casa para ver a mi padre y mi hermano también. Pero yo no quería, tenía tos y me daba miedo, creía que era irresponsable por mi parte, pero aún así, tenía que ir porque mis padres creían que en realidad era una excusa para no verles y me sentía fatal.
De camino está la casa de mi abuela, pues mi madre a su altura paró el coche y me obligó a bajar a saludar a mi abuela, me decía que no pasaba nada, que solo era para que me viera ella a mi y yo a ella, a dos metros de distancia.
Pero claro, mi abuela al verme lo primero que hizo fue abrazarme.
Y mi tía.
Y llevaba los guantes mal puestos, porque no era capaz de estirarlos y que le cubriesen la palma de la mano también.
La sensación del sueño era horrible, me sentía responsable por estar allí y angustiada.
Luego continué caminando hasta la casa de mis padres, y allí estaban mis otros abuelos, desconozco por qué porque no viven ahí.
Pues al saludar a mi otra abuela, ella no me devuelve el saludo, me mira unos segundo y continúa su marcha.
No entendí nada.
Me puse a llorar y mi madre me decía que no me había reconocido, que era normal, muchos días sin vernos.
Me desperté con una sensación súper horrible.